Viaje fotográfico por la historia reciente de Mondariz-Balneario

Vista aérea de las ruinas del Gran Hotel, en 1998.
Algunas personas han entrado en este blog buscando fotografías antiguas de Mondariz-Balneario. Me imagino que seducidas por la historia de una época de esplendor en la que la fama del balneario, convertido en un reputado centro social, político e intelectual, traspasaba fronteras. Por suerte para mí, el archivo fotográfico de Ricardo Grobas guarda grandes tesoros, como las imágenes tomadas hace 12 años que me han inspirado este post.
Aquellos tiempos de gloria duraron en torno a 50 años,  entre 1873, cuando los manantiales fueron declarados de utilidad pública, y 1925. Fueron años en los que los clientes del Gran Hotel, entre los que figuraban miembros de la realeza, escritores, renombrados intelectuales y destacados políticos gallegos y españoles, alternaban tomando las aguas en las fuentes de A Gándara y O Troncoso, descansando en sus extensos jardines y recibiendo tratamientos terapéuticos en el viejo sanatorio.
El Gran Hotel fue el emblema de aquel minúsculo pueblecito que era y es Mondariz Balneario, al que más de una docena de hoteles situaron a la cabeza del termalismo en España. Obra del arquitecto Jenaro de la Fuente, tenía 250 habitaciones, entre ellas lujosas suites, y una escalera central famosa por su grandiosidad. Y aunque la decadencia del termalismo ya se inició en los años 30 del pasado siglo, el devastador incendio que sufrió el Gran Hotel en 1973 fue decisivo para el ocaso de la cultura balnearia en este rincón de Galicia.
Imagen del inacabado sanatorio del arquitecto Palacios, con el Gran Hotel al fondo, en 1998.
Durante años, los espacios que habían cobijado a lo más granado de la sociedad española de la Belle Époque fueron unas ruinas. Frente a las fantasmagóricas fachadas del Gran Hotel, se alzaba, invadido por la maleza, el inacabado edificio de piedra que el arquitecto Antonio Palacios diseñó para albergar un nuevo sanatorio y no pudo terminar en vida.
Tuvieron que pasar 30 años para que Mondariz-Balneario renaciera de sus cenizas. Primero, en 1999, se recuperó el edificio de Palacios, tal como lo concibió el arquitecto gallego, y se convirtió en el lujoso Hotel-Balneario que es ahora. Está unido por un pasadizo subterráneo con el antiguo edificio del balneario, totalmente renovado también en 1994.
Edificio Palacios, en la actualidad, coronado por una cúpula de aire clásico.

Después, se acometió la restauración del edificio del Gran Hotel. La fachada principal ha respetado la original, y en los alrededores se conservan sus viejos jardines, con estanques y fuentes de piedra y árboles centenarios. Aunque la parte frontal está cerrada por una verja, igual que lo estaba el Gran Hotel, el acceso de transeuntes es libre, por lo que se puede pasear por ahí con toda tranquilidad, así como acudir a la fuente de A Gándara. Pero el nuevo edificio, terminado en 2004, ya nada tiene que ver con su pasado, pues por dentro está dividido en pisos y apartamentos particulares.

Edificio del Gran Hotel, en la actualidad, de uso residencial.
Por último, en 2005 el actual complejo termal se completó con el Palacio del Agua, que ocupa el edificio de la antigua fábrica embotelladora de Aguas de Mondariz.
Sin duda, la intervención realizada en Mondariz-Balneario ha sido una gran hazaña que se inspiró en el ejemplo del gran benefactor de la villa que fue en el siglo XIX Enrique Peinador. Hoy en día, es uno de los mayores referentes del turismo termal de Galicia y un importante destino de convenciones, congresos y viajes de incentivo. Aquí puede leerse un reportaje que escribí sobre este destino.
En cuanto a su vida cultural, la Fundación Mondariz-Balneario desarrolla una interesante programación, a base de conciertos, exposiciones, conferencias y actos culturales de todo tipo con la que emular el tiempo en el que esta pequeña villa gallega vivió el mayor apogeo social, intelectual y cultural de su historia.
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Edurne Baines
Soy periodista. Cofundadora y directora de la editorial Belagua. Trabajo en proyectos editoriales centrados en la comunicación turística de Galicia, y desarrollo tareas editoriales, de comunicación y de creación y gestión de contenidos para todo tipo de publicaciones. Soy navarra, vivo en Vigo y adoro Galicia.

Hay 8 comentarios

  1. Avatar Pedro Vidal Lago dice:

    Hay una antigua nave en la parte oeste del gran hotel. Tiene una gran chimenea. De que era esa fábrica?

    Y las edificaciones de la parte este hacia el palacio del agua?

    Gracias y enhorabuena por su documentación.

  2. Avatar Edurne dice:

    Debió de ser una verdadera tragedia, sí, un auténtico mazazo para todo el pueblo, en muchos sentidos. La gente del pueblo sabrá muchas e interesantes historias sobre los efectos colaterales del incendio del Gran Hotel.

  3. Avatar Anonymous dice:

    recuerdo que salia de la escuela.y a mis padres llorando. bueno todo el BALNEARIO

  4. Avatar Edurne dice:

    Toofast:
    La primera vez que visité las ruinas, pensé que se había parado el tiempo en ese lugar. Mi siguiente visita a Mondariz fue cuando ya se había restaurado todo y pensé que había dado un enorme salto en el tiempo.

    Saludos.

  5. Avatar Edurne dice:

    Suerte tú que tienes ya una edad :))
    Debía de ser de película, sí. ¿Y el incendio? Supongo que perder algo así, tan glamuroso, debió de dejar conmocionada a la gente.
    Saludos!!

  6. Avatar TOOFAST dice:

    Ando muy lejos de alli, aun asi estuve una vez. Cuando yo estuve no recuerdo que el Gran Hotel estuviera restaurado. Un sitio unico aquel.

  7. Avatar xabier viana dice:

    Recuerdo mi única visita al Gran Hotel antes de arder. Era un crío y me atrapó la magia de las escaleras que arrancaban de la planta baja hacia el primer piso, bifurcándose a media altura… ¡un prodigio digno de Hogwarts!
    Si no estoy equivocado, las escaleras fueron “copiadas” en el Balneario de Vidago (Portugal).

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