Visita a la bodega de Fefiñanes, templo de la viticultura de las Rías Baixas

Sala donde fermenta, en tanques de acero inoxidable, el mosto para elaborar el Fefiñanes III Año. En esta sala se guardan como exposición antiguas barricas de castaño y maquinaria antigua.

Hace ya dos semanas que terminó la vendimia y en la bodega Fefiñanes el mosto ya está fermentando. Elaborados con uva blanca 100% albariño y con procedimientos distintos, de aquí saldrán tres vinos: el blanco joven Fefiñanes, el más representativo de la bodega, cuya marca se registró en 1928; el 1583 Fefiñanes, fermentado en barrica, y el Fefiñanes III Año, un vino de colección, del que se venderán 5.300 botellas numeradas.

Estamos en la bodega más antigua de la Denominación de Origen Rías Baixas, fundada en 1904 por el vizconde de Fefiñanes en los bajos del Pazo de Fefiñanes, uno de los más bellos de en el centro de Cambados. Visitarla tiene el plus de satisfacer un poquito la curiosidad que despierta el propio palacio, una construcción del siglo XVII en la que residen sus propietarios, los marqueses de Figueroa.
Patio de armas del pazo de Fefiñanes.
Desde el patio de armas, donde se celebra anualmente, con motivo de la Fiesta del Vino Albariño, la ceremonia de investidura de Caballeros y Damas de la Orden del Albariño, se accede, por distintas puertas, a tres estancias: la sala de recepción de la uva, la sala de tanques de acero inoxidable, y la sala de barricas, que comunica con otra de tanques inoxidables donde fermenta el mosto para el vino III Año.

En 45 minutos de visita guiada con degustación, que incluye también la parcela donde se cultivan las viñas dispuestas en parras, el visitante toma contacto con el fascinante mundo de la viticultura y la enología, y claramente entiende por qué goza de tanto interés entre el público general y por qué tiene éxito el enoturismo.
Tanques donde fermenta el mosto para la elaboración del blanco joven de Fefiñanes.
Porque, aunque a algunos les parezca increíble, como en cualquier otra disciplina, el lego en la materia desconoce lo más básico. Y es eso, lo básico, lo que el visitante se lleva: por qué la uva se recoge a mano; por qué despalillan completamente los racimos; por dónde llega el mosto a los tanques; cómo funciona el sistema de refrigeración; por qué es diferente la fermentación en tanques de acero inoxidable y la de barrica, y a qué se debe la elección de una madera u otra para las barricas; las propiedades diferentes de la uva de una planta joven y de una planta vieja; la edad máxima que debe tener una planta y cómo se realiza su sustitución por una joven; la importancia de un corcho natural

Las respuestas a todas estas preguntas se corroboran una a una al final de la visita, con la degustación de los tres vinos de la bodega. La cata, que a veces parece realizarse con exagerado ceremonial, es otra experiencia desconocida para muchos: a qué te huele el vino, a qué te sabe, y cómo es su tacto. En un ambiente distendido y participativo, el visitante educa un poquito sus sentidos y se sitúa más cerca de entender a los gastrónomos.

Los vinos de la bodega de Fefiñanes

En cuanto a la producción de la bodega Fefiñanes, recolecta anualmente unos 300.000 kilos. De su propia parcela, obtiene únicamente 5.000 kilos; el resto lo compra a otros pequeños viticultores de la zona. El primer vino de la cosecha de este año comenzará a comercializarse en marzo: 130.000 litros y 145.000 botellas de blanco joven Albariño de Fefiñanes, el 70 por ciento en el mercado nacional, y el 30 por ciento, en el extranjero, fundamentalmente en Estados Unidos. Fragante y afrutado, este vino se sirve con entrantes, mariscos y aperitivos.

El mosto con el que se elabora el vino 1583 Albariño de Fefiñanes, que toma su nombre del año en el que nació el vizconde fundador de la bodega, estará fermentando en barrica de roble francés durante 6 meses y, antes de ser embotellado, el vino estará en reposo un mes.
Los tres vinos de Fefiñanes, en la sala de barricas de donde sale el 1583 Albariño de Fefiñanes.
Las 21 barricas que hay en la sala, la mitad de 400 litros y la otra mitad de 225 litros, darán una producción limitada de 8.500 botellas de vino con un aroma tostado, con más cuerpo y más seco que el anterior, ideal para acompañar con platos principales, carnes, pescados o arroces.

Por último, para la elaboración del Albariño de Fefiñanes III Año, la bodega  reserva la uva de sus plantas más viejas (les dejan alcanzar no más de 130 años). Es un vino de colección –5.300 botellas numeradas–, que solo se vende en la bodega, y fue elaborado por primera vez en 2004, con motivo del centenario de la fundación de la bodega. En su corta vida ha conseguido innumerables premios y puntuaciones en catas siempre por encima de los 90 puntos.

Se embotella tres años después de la cosecha, tras permanecer decantado y en reposo dos años. Con aromas de fruta madura, es más aterciopelado que el anterior, y sus propiedades lo hacen ideal para acompañar con pescados y mariscos sin salsas ni aliños.
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Edurne Baines
Soy periodista. Cofundadora y directora de la editorial Belagua. Trabajo en proyectos editoriales centrados en la comunicación turística de Galicia, y desarrollo tareas editoriales, de comunicación y de creación y gestión de contenidos para todo tipo de publicaciones. Soy navarra, vivo en Vigo y adoro Galicia.

Hay 2 comentarios

  1. Ola, Dylan: En galego normativo é albariño. Saúdos.

  2. Avatar Dylan dice:

    Albariño ou Alvarinho?
    Espanhol ou Português?

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